14 de septiembre de 2026
General
CEA mantiene vigilancia permanente para garantizar agua segura y de calidad en la zona metropolitana.
Por instrucción del Gobernador Ricardo Gallardo Cardona, la Comisión Estatal del Agua (CEA) fortalece las acciones para garantizar el abasto y la calidad del agua que reciben las familias de la zona metropolitana de San Luis Potosí, con una vigilancia permanente para que el agua destinada al consumo de las y los potosinos cumpla con los más altos estándares establecidos por la normatividad sanitaria vigente.
En este marco, el titular de la CEA, Pascual Martínez Sánchez, constató los trabajos de verificación y muestreo realizados por la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COEPRIS) en la planta potabilizadora de El Realito, ubicada en Tierra Nueva, donde se tomaron muestras para determinar la calidad del agua mediante análisis físico-químicos, bacteriológicos, microbiológicos y de metales pesados, conforme a la NOM-127-SSA1-2021, que establece los límites permisibles de calidad del agua para uso y consumo humano, que serán remitidas al Laboratorio Estatal de Salud Pública para su análisis.
Actualmente, la presa El Realito registra alrededor del 50 por ciento de almacenamiento, equivalente a 23 millones de metros cúbicos, lo que permitirá contar con disponibilidad para el siguiente ciclo de agua, previsto para mayo de 2027, con una disposición de un caudal de 570 litros por segundo, almacenados en cinco tanques de regulación: Hostal, Zona Termal, Parque Tangamanga I, Los Filtros y Cordillera, de un total de seis, incluido El Aguaje que se encuentra sin operar.
La presa El Realito se ubica en San Luis de la Paz, Guanajuato, y el agua es conducida mediante un acueducto hasta la planta potabilizadora localizada en Tierra Nueva, San Luis Potosí, donde recibe el tratamiento correspondiente antes de incorporarse al sistema de abastecimiento. Con estas acciones, el Gobierno del Estado, a través de la CEA y en coordinación con las autoridades sanitarias, cumple con su responsabilidad de proteger la salud de las familias y garantizar que el agua que llega a San Luis Potosí sea vigilada bajo los estándares de calidad establecidos.